Elimina arañazos finos, marcas de lavadero y el efecto "holograma" que deja un mal pulido anterior, recuperando la uniformidad de la pintura.
Aplicamos cera o sellador sobre la pintura ya pulida para darle brillo y crear una capa de protección frente al agua y la suciedad.
Retiramos partículas de hierro, alquitrán e incrustaciones que el lavado normal no quita y que dejan la chapa áspera al tacto.
Limpieza profunda de llantas y renovación del aspecto de molduras y plásticos exteriores que con el tiempo se apagan.
Pulido de los faros opacos o amarillentos para recuperar transparencia y mejorar tanto el aspecto como la iluminación real.
Como parte del detailing completo, también cuidamos el interior: tapicería, salpicadero y plásticos interiores.
Miramos el coche con luz directa para localizar arañazos, marcas y zonas más desgastadas antes de decidir el tratamiento.
Te explicamos qué le hace falta al coche y qué precio tiene, antes de empezar a trabajar sobre él.
Preparamos la superficie a fondo para que el pulido posterior no arrastre suciedad ni raye más la pintura.
Aplicamos el tratamiento acordado y revisamos el resultado contigo antes de la entrega.