Conectamos el vehículo para localizar el origen real de una avería o de un testigo encendido antes de tocar nada.
Mantenimiento básico y periódico: aceite, filtro de aceite, de aire y de habitáculo.
Pastillas, discos y revisión del sistema de frenado completo, incluido el líquido de frenos.
Revisión y sustitución de amortiguadores, muelles y elementos de dirección que afectan al comportamiento del coche.
Cambio de correa (o cadena) de distribución y componentes asociados según los kilómetros o el tiempo recomendado.
Diagnóstico y sustitución de los elementos eléctricos que dejan el coche sin arrancar o con fallos de carga.
Por teléfono o en el taller: síntomas, ruidos, testigos encendidos o el mantenimiento que le toca.
Revisamos el vehículo para confirmar el origen del problema antes de hablar de arreglarlo.
Te decimos qué hay que hacer y cuánto cuesta. No se hace nada sin que lo apruebes.
Reparamos y probamos el coche antes de devolvértelo, para asegurarnos de que el problema queda resuelto.